Nunca había oído hablar de esta obra, y tampoco me molesté mucho en ver posibles críticas de la misma antes de comprar la entrada, y casi mejor así, porque de haber leído antes todo lo que he leído sobre esta obra de teatro ahora, seguro que no me habría gustado tanto, pues de seguro que habría esperado más de ella.
Lo primero que me resultó un poco chocante es que la obra haya sido escrita por un hombre, Willy Russell, que para mi envidia nació en las afueras de Liverpool en el año 1947, siendo autor de otras novelas de éxito, tales como Educando a Rita y John, Paul, George, Ringo and.... Bert.
Y digo chocante porque en esta novela se mete en la piel de una mujer próxima a la cincuentena como sólo podría hacer una mujer, desgranando todas su vida en breves y rápidos párrafos certeros, y que muy fácilmente puede identificar a una gran mayoría.
Verónica Forqué esta enorme en este papel, le viene al pelo, su forma de hablar, su gracia narrando, hace que la obra transcurra a una velocidad endiablada, no parando en ningún momento de sonreir por lo natural de la situación, o reir abiertamente sin más por lo chocante de la escena.
NO quiero ni tan siquiera hacer sinopsis de la obra, prefiero que sea una sorpresa, pero según leo esta obra no se ha dejado de interpretar ningún día en el mundo desde 1986, año de su primera puesta en escena.

