
miércoles, 28 de abril de 2010
El oficinista

martes, 27 de abril de 2010
Policarpio

Este nombre es una variación de Policarpo, nombre de origen griego que viene a signficiar algo así como "aquél que es fructuoso".
No conozco al compañero que lleva este nombre, sé que trabaja con los compañeros que llevan el tema de la Caja Centralizada, y me dicen que me enviaría un pequeño correo sobre su nombre, pero como parece que tarda voy adelantando lo siguiente.
El santo de este nombre se celebra el 23 de febrero junto a San Policarpo, presbítero.
San Policarpo de Esmirna, obispo y mártir (70 a 155 DC). Prelado de la primera mitad del siglo II; discípulo de San Juan Evangelista y amigo de San Ignacio de Antioquia. Se le reconoce su estadía en Roma frente al obispo de Esmirna en representación de los cristianos de la Iglesia del Asia Menor en defensa de las controversias sobre la fecha pascual. También refuto a los gnósticos; su carácter devoto impidió que otras doctrinas conquistaran adeptos. Fue encarcelado al final de su vida y su firmeza en su fe lo condeno a la muerte, siendo quemado en el estadio de Esmirna, ciudad con una tremenda historia, desde antes de Alejandro Magno hasta la actualidad,. Actualmente debe ser la segunda o tercera más grande de Turquía, y que tengo entre mis proyectos visitar.
La fotografía no tiene nada que ver ni con el nombre ni con la ciudad ni nada, pero soy de Valladolid, aficionado y socio del Club Baloncesto Valladolid, y este domingo, 21-04, ganó por la mañana al Lagun Aro por 61 a 39, con lo que el club consolida un año más en la ACB matemáticamente, y de paso se quita el menor marcador en lo que llevábamos de liga.
La foto está tomada justamente desde mi plaza, ni me levanté ni nada. No es una buena plaza, pero me gusta porque está cerca de la salida y/o entrada del/al vestuario, y tienes la posibilidad de animarlos e incluso de saludarles, y hasta en alguna ocasión, la foto correspondiente.
¿No es para estar contento?.
La elegancia del erizo

En esa conversación interna de cada una a pesar de su aparente amargura, dejan entrever una claridad y maduración de ideas que no empaña el optimismo que irradian.
Está lleno de frases redondas, de esas con las que nos encontramos como frase del día en calendarios, periódicos, revistas en general y un largo etcétera, y que en muchas ocasiones te dejan patidifuso. Más aún, diría que nos encontramos ante un pequeño tratado filosófico novelado, donde sus argumentos están perfectamente entrelazados.
Quizás por esto al principio me resultó un poco pesado, la forma de expresión tanto de una como de otra protagonista es bastante peculiar, pues en ambos casos su lenguaje es bastante denso, permitiéndose giros y vocablos que imagino tratan de plasmar el sentido que se ha querido dar en el original, lo que hace que hubiera momentos en que tuve incluso que retroceder en la lectura, porque me daba la sensación que me estaba perdiendo algo.
Al final no sé si es porque acabas familiarizándote con ese lenguaje o por el giro no repentino que pega la historia cuando llega ese nuevo vecino, el caso es que progresivamente va resultando cada vez más agradable, llegando a un final sabroso e inimaginado, que te queda con la sensación de querer más.
A más de un libro es precisamente ésto lo que lo estropea, ese no saber cómo acabarlo pierde a muchos escritores en disquisiciones y justificaciones que no hacen más que quitarle la gracia a la historia.
Conclusión, si habéis empezado con la lectura de este libro, no os desaniméis, lo mejor está por llegar.
martes, 20 de abril de 2010
Lo que esconde tu nombre

viernes, 16 de abril de 2010
Pulqueria
Los ojos amarillos de los cocodrilos

jueves, 15 de abril de 2010
José
miércoles, 7 de abril de 2010
Zenón
Esta es la frase con la que me he encontrado en el calendario y que me ha dejado realmente estupefacto, por cierto, ¿estupefacto viene de estupefaciente o es a la inversa?.
Pues me ha dado por mirar a ver quien era el Zenón este en cuestión, y me encuentro con que fue un filósofo griego, entre 490 y 430 AC, nacido en Elea y perteneciente a la escuela eleática, discípulo directo de Parménides de Elea, dedicando toda su vida a la defensa tanto de su maestro como de su doctrina.
La historia que viene en la Wikipedia es bastante sabrosa, http://es.wikipedia.org/wiki/Zen%C3%B3n_de_Elea, os recomiendo su lectura, y la verdad, fuese quien fuese, ya sólo por esta frase, merece reseña especial.
Respecto al nombre, etimológicamente significa "relativo al dios Zeus" o "aquel supeditado al dios Zeus", y proviene del griego y del latin.domingo, 4 de abril de 2010
Atilano

Esto tiene que ser cosas de la edad. Llevaba ya unos 10 minutos corriendo cuando pasé por el paseo de la foto, Paseo del Cid, en Valladolid, y que otro día comentaré un poco más detalladamente, muy próximo a mi domicilio de niñez, cuando recordé casi con todo lujo de detalles que una mañana después de Reyes, con seguridad del año 1968, aparecieron las calles con una gruesa capa de hielo. Por aquella época no había predicciones metereólogicas tan próximas como las de ahora, y si llovía o helada daba igual, porque eran cosas de la temporada, vamos que no se le daba tanta importancia, y creo que por eso el Ayuntamiento tampoco se lo tomaba con demasiada prisa, porque no había ningún camión echando sal ni nada de nada, de hecho recuerdo que el hielo duró el resto de la semana.
Pues el caso es que un buen hombre se debió de levantar como cada mañana para ir a trabajar, y como todos los días cruzó por el medio de la calle, ya que apenas se veían coches, pues bien, el caso es que no sé cómo pudo llegar a ese medio de la carretera, pero el caso es que de ahí no pasaba, cada vez que se levantaba era para volverse a caer, y cada vez más aparatosamente.
¿Que cómo nos dimos cuenta?, pues porque no hacíamos nada más que oir gritos de una señora: ¡Atilano, Atilano, ... !, la señora estaba todo preocupada porque su señor marido, o eso supongo, no podía levantarse sin darse otro tortazo, y claro, todo el mundo mirando por la ventana y riéndose a todo reir, y es que era como de Charlot, todavía recuerdo un tortazo en que le salieron los pies para arriba, cayendo de culo, de la forma más cómica que ví jamás, digno de ver, y a cada golpe la señora nuevamente: ¡Atilano, Atilano, ...!, y el pobre señor otra vez a intentar ponerse de pie para de nuevo caer, me consta que no lo estaba pasando demasiado bien, de hecho cuando fueron a rescatarle otros vecinos, andaba encorvado, dolirido física y anímicamente y cojeando.
Si me leyera este señor, por favor, que no se lo tome a mal, pues no hay maldad alguna, es algo inherente al ser humano, el ver que un semejante tropieza y reirse es todo uno, y obviamente no significa que nos burlemos, la risa salta ante esa situación, sin más dobleces.Por lo que se refiere el anombre, Atilano es el resultante de la latinización de "Atilanus" (Atila).
Respecto al santo, la mayoría lo celebran por San Atilano de Zamora (5 de octubre). Es el patrón de Zamora y de Tarazona (Aragón), ciudad en donde nació en el 850.
Junto con San Froilán, con quien hizo una gran amistad, fundaron diversos monasterios por zonas de León y Zamora, precisamente el construido en esta ciudad fue la gloria de Atilano, que hacía de prior, y de Froilán, que era el abad. En el año 900 fueron consignados obispos, Froilán de León y Atilano de Zamora.
San Atilano falleció el 5 de octubre del año 919.
jueves, 1 de abril de 2010
Olegario
