jueves, 30 de octubre de 2014

La cola de la serpiente

Leonardo Padura Fuentes (La Habana, 1955)
Tusquets Editores S.A.
Colección Andanzas
Año 2011 - 185 páginas




Estaba convencido de que los motivos de inspiración de Leonardo Padura para hacer sus novelas las tomaba de la pura realidad, confirmado, en el epílogo de ésta habla de los trabajos de investigación sobre el barrio chino de La Habana y que iluminaron de alguna forma este nuevo capítulo del investigador Mario Conde, al igual que un documental y diversos trabajos periodísticos.

Me resulta curioso pensar que lo mismo que me atrae del protagonista es precisamente lo que rechazo, y es que estamos ante uno más de los antihéroes, es decir, no son gente al estilo de Superman o el Capitán América, o en el caso español, Roberto Alcázar y Pedrin, sino que este personaje es bebedor, tragón y mujeriego, y a pesar del embotamiento de los sentidos que le producen estas tres drogas, su instinto siempre le lleva por el buen camino y desenredar la madeja que le llevará a la resolución del misterio. 

Obviamente estamos en una novela, un caso irreal, porque supongo que ningún organismo resistiría la marcha que lleva este investigador.

Supongo que será en un afán de acercar más los personajes a sus lectores, quiero decir respecto a su humanidad, como por ejemplo el caso de Kurt Wallander, que además ha ido envejeciendo en cada novela hasta la que entiendo será la última, puesto que su alzheimer parece definitivo. De cualquier manera espero que ningún lector copie sus estilos de vida, sino que únicamente les sirvan de entretenimiento, máximo como experiencia ajena a valorar según el caso.

Tenía pensado poner un vídeo de la Creedence, grupo favorito de Mario Conde, pero se me ha cruzado este otro que me ha parecido la mar de interesante:






sábado, 4 de octubre de 2014

Diario de una buena vecina

Doris Lessing (Kermanshah22 de octubre de 1919 − Londres17 de noviembre de 2013)
Punto de Lectura S.L.
428 páginas - Año 1983


Este libro va más allá de lo puramente literario, diría que nos encontramos ante una reflexión novelada, una historia compleja y dura como la vida misma. Avanzaré un poco el por qué digo esto aunque sea a costa de ir contra mis principios.

La protagonista es una mujer de mediana edad, sin formación, y que al final de la segunda gran guerra tuvo el acierto de meterse en una revista literaria en donde hizo su carrera gracias a su esfuerzo, interés e involucración personal, absorbiéndole en su totalidad, algo que implicó un cierto desentendimiento de personas allegadas directamente cuando estas enfermaron y luego murieron tras largo tiempo de cuidados, siempre prestados por terceras personas.

Algo cambió cuando por casualidad ve a una anciana por la calle arrastrando su compra y cede al impulso de ayudarla, a partir de ese momento sufre una transformación interior que le anima a seguir ayudando a esta viejecita, describiendo con una fina observación de la realidad la decadencia de nuestros cuerpos, algo que mueve nuestra conciencia y motivo de auto reflexión ante la evidencia de la cercanía del abismo.

Ni qué decir tiene que para cada historia hay un momento, no es lo mismo leer una determinada novela con 20 que con 50 años, y en mi opinión la he leído en el momento oportuno.

Estuve indagando en internet temas de la autora, y al final me he quedado con este video de homenaje, en donde veo que hacen referencia a su libro "el cuaderno dorado", que me propongo leer inmediatamente.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Matar a un ruiseñor

Título original: To Kill a Mockingbird
Harper Lee (28 de abril de 1926 en Monroeville, Alabama EEUU)
Premio Pulitzer 1961
Ediciones B, S.A. para el sello Zeta Bolsillo
410 páginas - enero 2008




Pues no sabría explicar cómo ocurrió para leer este libro, tenía que devolver otro en la biblioteca y justo cuando enfilaba por un lateral me vino a la memoria de repente tanto este título como su autora, Harper Lee. ¿Vivirá todavía?, me pregunté, y sí, afortunadamente así es. Y en cuestión de instantes recordé un montón de detalles: que éste había sido su único libro, que eran experiencias autobiográficas, que del libro había salido una película estupenda protagonizada por Gregory Peck,  que interpreta a un abogado, saliendo de su boca una serie de sentencias realmente juiciosas, y que la película hacía un montón de tiempo que la había visto, entrándome una urgencia inexplicable por leer la novela y luego ver su traslado a la gran pantalla, haciéndome con el libro y el DVD que afortunadamente estaban libres.

Hay algo especial en la novela que creo puede leerse por jóvenes y mayores. Tenemos por un lado una serie de aventuras de unos chicos, el hijo y la hija de ese abogado, más un amigo, que recuerdan un poco a las aventuras de los Cinco, combinado con las circunstancias que concurren cuando el padre tiene que defender a un inocente, un hombre negro, de la acusación de violación a una mujer blanca en una ciudad del Sur de los EEUU en la década de 1930.

La figura de este abogado se sale fuera de lo común, figuras como estas son las que se necesitan para luchar contra las injusticias y hacer mejor nuestra existencia. Digamos que viene a ser un hombre tranquilo y respetado por toda la ciudadanía por su intachable proceder,  realmente un ejemplo de moral y modelo de integridad para todos.

No daré más datos, es muy recomendable, pero sí quiero dejar constancia algunas de las frases que se me han quedado salidas de la boca de este fiscal de nombre curioso: Atticus, y lamento no haber tenido folio y bolígrafo a mano, pues sé que se me escapan unas cuantas más (lo del lápiz y bolígrafo es aconsejable para cualquier lectura).

En concreto son tres las frases que copio tal cual:
  1. "Nunca llegarás a comprender a una persona hasta que no veas las cosas desde su punto de vista". (Más concretamente hace alusión a ponerse los zapatos de esa persona y andar con ellos). 
  2. "Antes de vivir con los demás tengo que vivir conmigo mismo, y la única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la propia conciencia".
  3. "Quería que descubrieses lo que es el verdadero valor, hijo, en vez de creer que lo encarna un hombre con una pistola. Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final, pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence".

¿No me digáis que estas frases no son no sólo actuales, sino eternas también?. Creo que causó impacto la novela en su momento (año 1961) por varias razones, una de ellas estos razonamientos, que dicho sea de paso procuro recordármelos yo mismo de vez en cuando.

Finalmente copio el siguiente fotomontaje, se trata de un vídeo de la escritora recibiendo un galardón en 2007 en Birmingham (una ciudad clave en el movimiento de los derechos civiles, como lo fue su propio libro). Charla con todo el mundo, abraza a niños que han acudido a verla, pero cuando sube al escenario, tras una tremenda ovación, solo logra decir: "Tenía un discurso preparado, pero mi corazón está demasiado repleto para poder pronunciarlo. Solo alcanzo a daros las gracias por uno de los días más felices de mi vida".





Recuerdo de haber visto la película de niño por TVE al menos un par de veces, y siempre me conmocionó, digamos que percibía algo de la propia película que no sabía explicar, algo más allá de la estupenda interpretación de los actores.

La película fue dirigida por Robert Mulligan, adscrito al movimiento del Nuevo Cine Estadounidense, y realmente hacer la película en blanco y negro fue un auténtico acierto, digamos que le da un aire nostálgico y evocador de una época pasada, algo que creo es lo que se pretende, y que acentúa tanto el mensaje como la propia historia.

Inolvidable.