
Esta mañana salí a correr por la orilla izquierda del pisuerga, y no pude por menos que pararme y hacer una foto con el móvil a este árbol en flor, supongo que almendro, y es que ya llega la primavera.
Pero a lo que vamos, el padre de una compañera del colegio de mi niña tiene el maravilloso nombre del encabezamiento.
Proviene del latín Quirinus, nombre del dios que daría lugar al nombre de uno de los más antiguos pueblos que formaron Roma, llamados los Quírites, y del monte Quirinal, en que se hallaba el templo de este dios. Se llevó este nombre especialmente en la antigüedad romana, algo así como los Pacos y Manolos de ahora.
Para mi sorpresa no hay un único santo con este nombre sino varios.
El primero aparece en la leyenda del martirio de Santa María y Santa Marta, y fue enterrado en la Catacumba de Pontiano. Su festividad se celebra el 24 de marzo.
Un segundo también es mártir, fue enterrado en la Catacumba de Praetextatus, en la Via Apia. Su nombre indudablemente aparece en el catálogo de los mártires romanos del Siglo IV con fecha del 30 de abril, día en que se asigna como correspondiente al martirio de Jerónimo.
Un tercer mártir, Quirino, se presenta también en las Actas de los Santos Alejandro y Balbina. Allí se indica que él era un tribuno. Ado toma de aquí este nombre y lo coloca en su martirologio, en la fecha del 30 de marzo, fecha que también se encuentra en el Martirologio Romano (Quentin, “Les martyrologes historiques”, 490). En 1050, las reliquias de Quirino fueron dados por Leon IX a su hermana Gepa, Abadesa de Neus. De esta manera las reliquias llegaron a las hermosa Iglesia Romanesca de San Quirino en Neus, la cual aún existe.
Del que veo que existe más documentación es de un San Quirino que fue Arzobispo de Siscia, ahora Sissek en Croacia, y sufrió martirio en 309. Fue lanzado al agua con una roca atada a su cuello y de esa manera murió ahogado. Las actas genuinas acerca del martirio todavía existen (Ruinart, “Acta mart.” Ratisbon, 522). También existe un himno en su honor por Prudencio (Ioc. cit., 524).
Debido a la incursión de los bárbaros en Pannonia, a principios del Siglo V, los habitantes de la comarca huyeron a Italia y llevaron consigo los huesos de San Quirino. Los restos fueron llevados a Roma y enterrados en una cámara cerca de la Iglesia de San Sebastina, en la Vía Appia (De Waal, “Die Apostelgruft ad Catacumbas an der via Appia”, Roma, 1894). Su festividad se observa el 4 de junio.
Hay un cuarto mártir llamado Quirino, venerado en Tivoli. Se encuentra presente en el Martirologio Romano actual, con fecha coincidente en el 4 de junio. No existe un recuento histórico de él. Quizá se identifique con uno de los mártires cuyo nombre se menciona en el Martirologio de Jerónimo, entre los grupos de mártires cuyas fechas asignadas son el 12 de marzo, el 3 y 4 de junio. El 4 de junio un Quirino se menciona en una declaración en el sitio de “Nividuno civitate” (Mart. Hieron., 31, 73, 75).
Por último, en Malmedy, en Rhenish, Rusia, es venerado un San Quirino. El está relacionado con fechas que datan a principios del Siglo IX, siendo sus reliquias trasladadas a la abadía de la iglesia que se encuentra en ese lugar. De conformidad con la leyenda, se le ejecutó junto con Nicasio, en el pagus vulcassinus (Vexin). Se estima que no existen reportes históricos confiables acerca de sus existencia. Su festividad se observa el 11 de octubre.
Para acabar, una provincia de Filipinas también tiene este nombre, y también una ciudad en la provincia de Pordenone en la región italiana de Friuli-Venecia Julia, ubicada a unos 100 kilómetros al noroeste de Trieste y de unos 8 km al noreste de Pordenone.