Definitivamente no, no la había visto. Conocía la banda sonora, de Henry Mancini, y habría apostado porque en alguna ocasión la hubiera visto en algunas de las reposiciones por TV, pero no es así, acabo de verla y no tengo la menor duda, no la había visto anteriormente.
El coprotagonista es George Peppard, del Equipo A, salvo por los años no ha cambiado en nada, y no lo hace nada mal. Y también hay un montón de intervinientes de peso más, nombraré sólamente a José Luis de Villalonga como el rico hacendado brasileño José Da Silva Pereira.
La película es de 1961, o sea, hace 53 años, y en este período ha cambiado la sociedad una barbaridad. Cuento los siguientes detalles que me parecen curiosos.
Respecto al tabaco: en la película casi siempre aparecen fumando en lugares cerrados, actualmente prohibido. Respecto al alcohol, igualmente están casi de contínuo con la copa en la mano, actualmente creo hay un poco más de responsabilidad en este apartado, aunque por otro lado ahora hay un elemento a mayores: la droga bajo sus distintas modalidades.
Respecto al tabaco: en la película casi siempre aparecen fumando en lugares cerrados, actualmente prohibido. Respecto al alcohol, igualmente están casi de contínuo con la copa en la mano, actualmente creo hay un poco más de responsabilidad en este apartado, aunque por otro lado ahora hay un elemento a mayores: la droga bajo sus distintas modalidades.
Respecto a la mentalidad. Audrey interpreta a una muchacha que tiene por principal objetivo casarse con un multimillonario. Cuando Peppard le declara su amor lo hace de una forma que ahora nos parecería un poco chocante, algo así como un “te quiero y por tanto me perteneces”, a lo que le contesta con un argumento que podríamos decir plenamente actual: “las personas no pertenecen a nadie”. Memorable.
El director fue Blake Edwards, el de la Pantera Rosa, Días de vino y rosas, Victor o Victoria …, y un montón de buenas películas más. Cuando haya visto las que me quedan de Audrey empezaré con las de este director.
Al final de la película veo que está basada en la novela del mismo título de Truman Capote y que obviamente ya la tengo apuntada para leerla nada más acabar el ladrillo que tengo encima de la mesita, otra cosa más de la que me he enterado hoy. Todos los días se aprende algo, sólo hay que tener las antenas abiertas.
Copio seguidamente el enlace al corto de la película.

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