lunes, 19 de septiembre de 2016

Esa puta tan distinguida

Juan Marsé (Barcelona, 8 de enero de 1933)
Editorial Lumen
Penguin Random House Grupo Editorial S.A.U.
235 páginas - Abril 2016




Recuerdo la primera novela que leí de Juan Marsé: "la oscura historia de la prima Montse". Por el motivo que fuera me sonaba a "la vida sale al encuentro", no me preguntéis por qué, porque no tienen ningún parecido, quizás la recreación del ambiente en el que se mueven los protagonistas, más o menos la misma época, aunque en diferentes provincias, diferentes sociedades, y lo curioso es que a pesar de que no se parecen estas novelas en nada, esa sensación la tuve durante toda la lectura. Me encantó, por cierto.

Respecto a la presente obra parece que aprovecha los apuntes sobre un trabajo que le encargaron, el guión de una película sobre un asesinato en la Barcelona de la posguerra, para exponer el paso a paso, día a día,  de su investigación, narrado con su socarronería particular.

Conforme nos narra a los distintos protagonistas va cogiéndoseles cariño, desde su asistenta hasta ese elemento adicto al régimen únicamente por su propio interés, el caso es que como decía, es un placer irles descubriendo según van apareciendo datos que les atribuyen o quitan rasgos que definen su personalidad. Así poco a poco iremos conociendo al ayudante de cámara, su madre, su posible padre ...., no comento más para no quitaros el placer de su descubrimiento.

Parece que el meollo de la historia está basada en un hecho real ocurrido muy cerca de la casa en que vivía, asesinato que es narrado, aunque con otro matiz, en su libro "si te dicen que caí".

No hablé de él personalmente. Actualmente se trata de uno de los últimos que vivieron la guerra, algo que le marcó (imposible que no lo hiciera), convirtiéndole en un acérrimo anticlerical. Por cierto, no milita bajo ninguna bandera. Decía Flaubert que todas están llenas de sangre y de mierda, y que ya va siendo hora de acabar con ellas. 

Os dejo la presentación del libro para ir haciendo boca:











domingo, 4 de septiembre de 2016

Lo que no te mata te hace más fuerte

David Lagercrantz (Solna, Suecia, 4 septiembre 1962)
Ediciones Destino
Colección Áncora y Delfín
651 páginas - agosto 2015




Esta es la cuarta entrega de MILLENNIUM, de Stieg Larsson (fallecido en 2004), y no se trata de una obra inacabada o papeles que se hayan encontrado con posterioridad a su fallecimiento, no, nada de eso, simplemente han aprovechado los personajes para hacer una secuela de esa trilogía.

A mi juicio el Sr. Lagercrantz se ha metido totalmente en todos y cada uno de los personajes, vamos, que se los ha aprendido de memoria y los ha desarrollado en esta historia sin ningún tipo de fisuras, como si fueran suyos, o al menos yo no encontré nada que chocara con el contenido de las anteriores novelas.

Y sí, voy a decir que me ha gustado. Digamos que viene a ser como una película con sus buenos y sus malos, en donde a los buenos les sale todo bien y a los malos, precisamente por eso, pues les sale todo mal (algo que puede llegar a hartar), pero la concatenación de la historia y su narración crea un ritmo trepidante, engancha, y al final se lee como lo que es, una novela negra de suspense sin más pretensiones, que te hace pasar un buen rato.

¿Que si puede leer esta novela una persona que no tenga idea de las anteriores?, pues sí, podría hacerlo perfectamente porque el Sr. Lagercrantz narra profusamente los personajes y su historia, introduciéndonos hábilmente en el universo de Millenium, así que ya uno se puede hacer perfectamente la idea de quien es cada cual.

Respecto al final de la novela, tiene toda la pinta de dar pie a una continuación, así que no me extrañaría nada que tengamos otra trilogía a la vista.

Para finalizar os dejo esta pequeña entrevista de Página Dos, de la 2,  con el autor:







sábado, 3 de septiembre de 2016

So long, Marianne

Del álbum "Songs of Leonard Cohen"
Publicado el 27 de diciembre de 1967.
Discográfica Columbia.



El manto de la muerte nos cubre cada día un poco más. 

Este último pensamiento es mío, y es que cada poco nos encontramos con algún hecho luctuoso: un familiar propio, el de un amigo, amigos..., nuestros ídolos de jóvenes: Lou Reed, David Bowie, Joe Cocker ..., imposible enumerarlos a todos.

Hoy, revisando periódicos atrasados me encuentro con el fallecimiento el 28 de julio pasado de Marianne Ihlen, la que fuera musa de nuestro nunca suficientemente valorado Leonard Cohen.

¿Quién no ha oído en su vida "so long, Marianne"?. 

Hubo una época hace ya tiempo, verano curiosamente, en donde no existió para mí otra canción que esta. Posiblemente si dijera que la oí cientos de veces, me quedara corto. Lo cierto es que no tenía ni puñetera idea de lo que decía, pero intuía una despedida amorosa de una pareja, heterosexual para más señas, después de una convivencia juntos. Lo que así era. Ya sólo el sentimiento con el que el Sr. Cohen lo cantaba hacía que mi imaginación volara.

Hasta hoy no me ha preocupado exactamente por la letra de la canción:

Come over to the window, my little darling,
I'd like to try to read your palm.
I used to think I was some kind of Gypsy boy
before I let you take me home.
Now so long, Marianne, it's time that we began
to laugh and cry and cry and laugh about it all again.

Well you know that I love to live with you,
but you make me forget so very much.
I forget to pray for the angels
and then the angels forget to pray for us.

Now so long, Marianne, it's time that we began ...

We met when we were almost young
deep in the green lilac park.
You held on to me like I was a crucifix,
as we went kneeling through the dark.

Oh so long, Marianne, it's time that we began ...

Your letters they all say that you're beside me now.
Then why do I feel alone?
I'm standing on a ledge and your fine spider web
is fastening my ankle to a stone.

Now so long, Marianne, it's time that we began ...

For now I need your hidden love.
I'm cold as a new razor blade.
You left when I told you I was curious,
I never said that I was brave.

Oh so long, Marianne, it's time that we began ...

Oh, you are really such a pretty one.
I see you've gone and changed your name again.
And just when I climbed this whole mountainside,
to wash my eyelids in the rain!

Oh so long, Marianne, it's time that we began ...


He visto un artículo en wikipedia sobre este tema, creo que debéis leerlo, dejo aquí el enlace.

El caso es que Marianne, con 81 años, estaba hospitalizada por una enfermedad terminal, no sé cual, y una persona allegada, concretamente Jan Christian Mollestad, realizador noruego que había trabajado con ella, viendo cercana su muerte, envió una carta a Leonard, que contestó, y pudieron leersela antes de que falleciera. Emocionante realmente:



La carta la he pillado de El País,  aquí os dejo el enlace de la noticia.