
Este libro de Haruki Murakami es del año 2002, relativamente reciente.
Después de leer el libro "De qué hablo cuando hablo de correr", que como comenté me impresionó positivamente, me encontré con el dilema del siguiente libro a leer de este señor, y como no tenía ganas de hacer conjeturas pues cogí el libro más nuevo de los que había en esos instantes en las estanterías de la biblioteca.
Su lectura es muy agradable, la historia es muy imaginativa, muchas veces pienso que este escritor es de los que se apuntan lo que sueñan por las noches nada más levantarse, y juntando unos sueños con otros, unas historias con otras, aderezándolo con un toque de imaginación, pues le salen unas novelas extraordinarias, o por lo menos así me lo parecen.
Esa mezcla puede trasladarse también al ambiente de la novela, pues aunque Haruki es japonés, realmente él es internacional, y tan pronto menciona un plato típico japonés, como un tema de Curtis Fuller, haciendo su lectura realmente muy entretenida.
Todavía no he probado ninguno de los platos japoneses que menciona en el libro, pero este tema si me he permitido buscarlo, y hasta ahora no me había dado cuenta de que este tema que paso a continuación era una delicia, escuchadlo:
Todavía no he probado ninguno de los platos japoneses que menciona en el libro, pero este tema si me he permitido buscarlo, y hasta ahora no me había dado cuenta de que este tema que paso a continuación era una delicia, escuchadlo:
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