Hace ya un par de semanas que vimos esta obra, el teatro estaba a rebosar, salvo las entradas más difíciles, esas de visión reducida, y aún y con esas había unas cuantas ocupadas, estaba todo a tope.
Esta obra tiene tres partes perfectamente diferenciadas, la primera, en donde la acción se centra en la España ocupada por Roma, o mejor dicho, ubica la acción en ese momento para aprovechar y hacer una crítica actual de tanto chorizo metido en política, y a fe mía que lo hace bien, y no debía ser el único que pensaba así, porque las risas eran continuas.
En una segunda parte hace participar al público, entretenido momento, la relajación que a uno le entra después de saber que no hay nadie más a quien elegir entre el patio de butacas es otro argumento añadido, pero por contra decir que se llevaron una camiseta bien maja. Nada en particular, ya sabéis, hacerles bailar, cantar y cuatro chorradillas más.
La tercera parte es la que llamaré la típica de Moncho Borrajo, lo que ha hecho siempre y también se le da, hacer canciones con distintas palabras solicitadas al público.
Resumiendo, pasas un par de horas entretenido con una obra que es un poco mezcla de todo, bodevil, cabaret, teatro, ... en una mezcla propia de este consumado artista, y que arrancó risas y aplausos durante todo el tiempo que duró, y más si hubiera dado lugar. Al final rompió y se puso un poco nostálgico, los momentos por los que estaba pasando emocionalmente no son precisamente buenos, y creo que, como él mismo decía, esta es la mejor píldora que podía tomar.
¡Ánimo Moncho!.
Sin querer me venía a la memoria esta película con la que me he partido de risa en un montón de ocasiones, del director de las peliculas de The Beatles, y que si os fijais tiene un tema similar, que no igual, pero tremendamente divertido, asi que si no la habeis visto, no espereis mas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario