lunes, 16 de diciembre de 2013

Los años de peregrinación del chico sin color

Haruki Murakami (Kioto, 1949)
Tusquets Editores
Octubre 2013, 314 páginas



Creo que sobre otros libros anteriores de este escritor comentaba lo mismo: si las secuencias de una historia son introducción, nudo y desenlace, en las que he leído hasta ahora de Murakami sólo hay nudo, la introducción se va desgranando a través de distintos recuerdos del protagonista, y el desenlace generalmente queda a libre interpretación del lector, aunque también pudiera ser una buena excusa para retomar la continuación de cualquiera de estos libros.

Para mí Murakami es el narrador de lo cotidiano, y lo hace de tal manera como si no hubiera sido efectuado nunca, algo novedoso, sin que desentone, son numerosos los casos en como describe que el protagonista se toma un café, se ducha, se seca con una toalla, se prepara un plato en la cocina, etcétera,  como si fuera algo imprescindible dentro de la trama y que realmente no queda mal, de hecho el libro no sería lo mismo si se suprimiera, pero quede claro que esto no es crítica, tan sólo el reflejo de una característica de su escritura, obviamente según mi forma de ver.

Si algo me gustó particularmente de esta historia, esta vez no ubicada en ningún inframundo o universo paralelo, es la capacidad de querer ser feliz del protagonista, no llegó a desmoronarse y caer que es siempre lo más fácil, sino que rehace su vida, y transforma sus problemas en retos para finalmente afrontar el origen del mal, el porqué actuaron así con él en su momento.

Recomendable sin ninguna duda, no os arrepentiréis.

Arriba, sobre el nombre, puse un enlace al artículo de Wikipedia, por si deseáis alguna información adicional, y en donde al final hay diversos enlaces de interés.

Indagando en YouTube vi dos vídeos que me parecieron interesantes, el de presentación del libro por parte de la editorial:




Y este otro con subtítulos en castellano en donde el escritor pincela de alguna manera las posibles circunstancias que pudieron influir en su estilo de escribir.




No hay comentarios:

Publicar un comentario