Tusquets Editores S.A.
Colección Andanzas
Octubre 2014
557 páginas
Obra de no ficción centrado en el ataque con gas sarin producido en el metro de Tokyo en marzo 1995, que se cobró doce vidas además de miles de personas heridas, que sufrieron sus consecuencias y secuelas.
Lo del término de "no ficción" acabo de enterarme ahora que existe, siempre se aprende algo nuevo, y muy resumidamente viene a emplearse cuando el autor relata hechos reales, siendo el ejemplo más famoso "A sangre Fría", de Truman Capote.
Particularmente lo que me parece es más un ejercicio periodístico en profundidad, es decir, no sólo tratando la noticia en sus grandes titulares, comentando los casos más escabrosos para alimentar el morbo de la sociedad, sino yendo a la persona que lo sufre sin tener culpa de nada.
Creo que este ejercicio es un reconocimiento a todas las víctimas que, como he dicho, no tenían culpa de nada, pues únicamente se dedicaban a vivir y dejar vivir, gente preocupada por su familia y por sus trabajos que en lo último que pensaban era en que una gentuza, guiada por el iluminado de turno, tenía en su mente cometer un acto terrorista para ve a saber qué objetivo.
Algunas personas, por indicación expresa, no figuran con su nombre real, pero creo que es un acto de justicia este libro, ir más allá de la noticia para contactar con los sufridores, para que no se olvide ni la barbaridad cometida por esos iluminados ni la identidad de sus víctimas, gente normal como lo somos cualquiera de nosotros, y que en nada tienen la culpa de que alguien se arrobe el derecho de ser superiores a ellos y por tanto con capacidad para eliminarlos.
Os dejo este enlace sobre este tema, es verdaderamente interesante y da una idea de la barbaridad cometida por esa gentuza, a la par de mostrar lo indefensos que estamos ante actos similares como así se demuestra lamentablemente cada poco.

Hola Silvino, he visto tu comentario en mi blog y he venido a contestarte. Como puedes ver en los ingredientes no incluyo sal. En la explicación de la receta (señalado en rojo) hay un párrafo en el que indico que es preferible no añadir sal puesto que la sepia ya contiene. Y añado que si gusta la comida algo más fuerte es preferible probar la sepia antes de salar para no pasarse...
ResponderEliminarHe cocinado sepia montones de veces sin añadir sal y jamás he notado que estuviese fuerte de sabor.
No me especificas si le has añadido sal o no.
Un saludo
Gracias por tu respuesta. La sepia la cociné sin sal, la única respuesta que encuentro es que hayan echado algún producto para su conservación. Creo que la próxima vez iré directamente a un bar especializado que tenemos en Valladolid y que la preparan divinamente. El nombre del bar no es nada original: Bar la Sepia.
EliminarTienes un blog con un nombre curioso. Me gusta lo que explicas en él.
ResponderEliminarSaludos.